Archivio mensile:marzo 2012

Deberlusconizzare l'Italia – Antonio Tabucchi

Caro Antonio, ci siamo conosciuti tanti anni fa e poi ci siamo persi di vista. Ho sempre apprezzato, anche da lontano, il tuo spirito libero, la tua capacità di scrivere in modo chiaro e forte il tuo pensiero, senza timori di censure e rappresaglie che infatti non ti sono mancate. Cultura, arte, libertà: solo belle parole se non si praticano davvero come hai fatto tu. Troppi artisti e intellettuali, professionisti, cittadini comuni e uomini illustri, di istituzioni e di apparati, dormono inconsapevoli sognando di essere altrove, oppure tacciono, o mentono sul disfacimento delle loro attività pubbliche e private, sulla perdita di orizzonte e di memoria, sul declino inarrestabile di una cultura che è stata a lungo fiorente, sia pur tra mille difficoltà. Se tanti altri spiriti liberi come il tuo si destassero dal sonno mortale in cui sono tuttora immersi, forse questo paese, che pure hai amato anche nella sua deriva, si desterebbe dallo stato ipnotico e dall’oblio di sé in cui è precipitato. Buon viaggio, caro amico.

El Paìs – 12 novembre 2011

Desberlusconizar Italia

Los mercados europeos han “despedido” a Silvio Berlusconi. Es un alivio saber a un monstruo semejante apartado de la vida pública. Pero no será tan fácil desberlusconizar Italia ni erradicar el microbio que ha difundido por toda Europa. Recientemente, en un programa que circula por la web y en televisiones locales asociadas con SkyTV, pudieron volver a ver los italianos a un gran periodista, Michele Santoro, a quien Berlusconi, amo definitivo también de la televisión estatal, había expulsado hace dos meses. Así como logró borrar de la televisión pagada por los italianos los escasos programas que proporcionaban una información objetiva. Presente en el programa Clandestino de Santoro, el jefe del Partido Democrático, el mayor partido de la oposición (Pierluigi Bersani, expartido comunista) quiso apropiarse de la coyuntura declarando “Somos NOSOTROS quienes hemos desarzonado a Berlusconi”.

Vayamos a los hechos. La historia empieza en 1993, cuando se produce una extraña coincidencia comentada por todos los arrepentidos mafiosos: por un lado, matanzas y bombas de la mafia en varias ciudades italianas (Florencia, Milán, Roma) y, por otro, la fundación de un nuevo partido, Forza Italia, por Berlusconi con su amigo Marcello Dell’Utri (hoy condenado en segundo grado por concurso externo con la mafia y senador) y la fiel amistad del abogado Cesare Previti (hoy condenado por corromper a jueces) y de Gianni Letta, director de un periódico de derechas de Roma.

En 1994 Berlusconi gana las elecciones. Pero su Gobierno cae poco después a causa de la retirada del apoyo de un pequeño partido de inspiración neonazi y separatista, la Liga Norte. Berlusconi parece un hombre acabado. Sus deudas con los bancos son enormes, sus empresas están en crisis. Podría dar con sus huesos en la cárcel. Pero he aquí que un hombre del Partido Democrático (por entonces Democráticos de Izquierdas), el mismo partido excomunista de Bersani, le lanza un salvavidas. Se llama Massimo D’Alema, ha hecho carrera en el Partido Comunista a la sombra de un padre senador del PC y encabeza un Gobierno de transición tras la caída de Berlusconi. D’Alema, que se considera un estadista, siente la necesidad de “reformar” la Constitución italiana, que considera demasiado vieja (fue promulgada en 1947). Y, en particular, lo que atañe a la Justicia. Una “necesidad” que solo advertía D’Alema, pero como “gran estadista” desea formar una comisión bicameral para discutir los problemas de la justicia con la oposición de derechas, es decir, con Silvio Berlusconi. Berlusconi, que empezó su carrera como animador de piano-bar y cantante de cruceros para acabar siendo el mayor constructor de Milán gracias a su amistad con Bettino Craxi, entonces político poderoso y más tarde condenado por corrupción y prófugo en Túnez, se convierte, con la inestimable colaboración de D’Alema, en un “estadista”. Su estrella política renace, las puertas de Italia se le abren de par en par, gana de nuevo las elecciones, dinamita la comisión bicameral y a D’Alema, y se impone como el amo de Italia.

17 años de poder en beneficio propio

Hoy que Berlusconi se va, será difícil desmontar su imperio, todo aquello de lo que se ha apropiado y anular las leyes anticonstitucionales que en estos 17 años de poder ha promulgado en beneficio propio. Porque es necesario aclarar que no han sido 17 años de dominio ininterrumpido: hubo también épocas en las que el centroizquierda hubiera podido hacerle frente: primero el Gobierno del propio D’Alema, de octubre de 1998 a diciembre de 1999, y después el Gobierno Prodi, de mayo de 2006 a mayo de 2008. Romano Prodi fue el único político italiano capaz de derrotar a Berlusconi, pero su Gobierno de coalición, que abarcaba desde un centro excesivamente de derechas a una izquierda demasiado radical, fue constantemente socavado por un lado y por otro, sobre todo por dos nefastos personajes: Clemente Mastella, líder de una derecha con un electorado clientelar en la región de Nápoles (hoy, él mismo y muchos de sus representantes están siendo objeto de investigaciones judiciales) y Fausto Bertinotti y el extraño partido de Refundación Comunista. Bertinotti, aficionado a participar cada noche, vestido por los mejores diseñadores italianos, en el programa televisivo más sórdido de la RAI, presentado por el periodista Bruno Vespa, quien permitió realizar a Berlusconi un “contrato televisivo con los italianos”, con el que Berlusconi prometió un paraíso a quienes le escuchaban.

Hoy puede decirse que Berlusconi creó un mundo ficticio gracias a su imperio televisivo y mediático y que los italianos cayeron en un “Show de Truman”, como lo ha definido Barbara Spinelli. Pero no hay que olvidar que este “Show de Truman” ha producido leyes concretas, una situación concreta, un régimen. Y tampoco hay que olvidar las verdaderas responsabilidades de quienes han sido condescendientes con ese grotesco espectáculo, que desgraciadamente no se ciñó únicamente a la televisión sino que afectó a la vida real. Para empezar, la clase dirigente, es decir, los mismos industriales italianos que hoy tanto se quejan. Fueron ellos quienes exaltaron a Berlusconi y vieron en él al Hombre Nuevo que podía dar mayores ganancias a una categoría a la que, desde luego, ganancias nunca faltaron. Igual que los industriales y propietarios agrícolas con Mussolini, los empresarios italianos han dado muestras de su incapacidad ante una nueva economía mundial. Cerriles, mezquinos, provincianos, ávidos, de un apetito sin fin, vieron en Berlusconi al hombre que les consentiría pagar menos impuestos y explotar mejor a sus obreros.

Hoy puede decirse que Berlusconi creó un mundo ficticio gracias a su imperio televisivo y mediático y que los italianos cayeron en un “Show de Truman”

El otro gran cómplice del berlusconismo ha sido el Vaticano. Berlusconi ha destrozado la escuela pública, favoreciendo la escuela confesional e inyectando mucho dinero (no del suyo, sino del Estado) en favor de la escuela privada de orientación católica. Los coqueteos, los acuerdos, los compromisos entre Berlusconi y la Conferencia Episcopal durante estos años han tenido algo de obsceno. El cardenal Bertone, uno de sus mayores aliados, sigue siendo consejero del Papa. La tercera responsabilidad de la anestesia de las conciencias que han sufrido los italianos la atribuyo a la llamada prensa independiente y liberal. Berlusconi llegó al extremo de considerar la prensa como algo de su propiedad. Los españoles recordarán un encuentro oficial entre Berlusconi y Zapatero donde, lamentándose del corresponsal de El PAÍS, Miguel Mora, Berlusconi dijo a un Zapatero que se limitaba a sonreír que sus periodistas no se comportaban bien. Lo cierto es que Berlusconi dispone con los medios que controla de una auténtica batería de cañones. En primer lugar, el diario Il Giornale (perteneciente a su hermano Paolo, condenado por corrupción) y además Libero e Il Foglio de Giuliano Ferrara, ex-ministro y consejero personal suyo, periódicos dirigidos por gente sin escrúpulos. Vittorio Feltri, uno de los directores de Libero, es aún temible por todos los dosieres proporcionados por los servicios secretos próximos a Berlusconi, que han tenido fichados secretamente a periodistas, intelectuales, economistas, industriales, banqueros y políticos. Estos ficheros permitieron a Berlusconi increíbles acciones de linchamiento de sus opositores, a menudo con el consenso del Vaticano. Baste mencionar el caso de Dino Boffo, director del diario católico Avvenire, sobre quien Feltri publicó un falso dossier policial haciéndolo pasar por homosexual. Se desconoce si fue una filtración o un montaje del periódico, pero Feltri, tras algunos meses suspendido por el colegio de periodistas, se excusó por el error y es de nuevo uno de los más temibles periodistas italianos, inventor del “Metodo Boffo”.

Otro periódico con graves responsabilidades es el Corriere della Sera. Tradicionalmente órgano de la burguesía del Norte, hubiera podido alinearse con una burguesía ilustrada y progresista que también existe (el abogado Pisapia, representante de esta mentalidad, ganó recientemente las elecciones municipales en Milán), pero optó por la burguesía más reaccionaria y fascistoide. Cuando el director Ferruccio De Bortoli decidió publicar por entregas La rabia y el orgullo, de Orianna Fallaci, uno de los libros más xenófobos y nefastos del periodismo italiano, se cruzó el Rubicón. El libro fue también premiado por el presidente de la República C. A. Ciampi, el mismo que firmó el envío de tropas italiana a Irak bajo el nombre de “misión de paz”. El berlusconismo ha sido una época entera.

Si hay hoy en la prensa italiana un periódico que pueda presumir de haber desarzonado a Berlusconi es Il fatto quotidiano, dirigido por Antonio Padellaro y por el más valeroso periodista italiano, quien prácticamente solo ha hecho frente al aluvión de tanta prensa infecta: Marco Travaglio. En sus libros y sus artículos, Travaglio nunca ha dejado de denunciar las conexiones de Berlusconi con la extrema derecha, las finanzas de negocios más sucios, la mafia, Putin, Gadafi. Lo peor con lo que Berlusconi ha tejido el entramado de su poder.

Por esto será difícil deshacer la tela que se le permitió tejer a Berlusconi en 17 años de poder. No me demoro en las profundas heridas que mediante sus leyes en beneficio propio ha infligido Berlusconi a la Constitución italiana y por lo tanto a las reglas de la Unión Europea. Son muchas, algunas de difícil remedio. Los mercados han provocado su caída, pero la Unión Europea lo ha tolerado hasta hoy. Habrá que esperar acontecimientos.

Antonio Tabucchi (Vecchiano, 1943) es escritor italiano. Entre sus obras destacan Sostiene Pereira, Nocturno indú o El tiempo envejece deprisa (Anagrama).

(Traducción de Carlos Gumpert)

Rossella Vodret, Moreno Bondi e Claudio Strinati

“Fin dal 2009 -spiega Rossella Vodret- ho deciso di non organizzare mostre di arte contemporanea a Palazzo Venezia perché, negli anni, sono state allestite mostre di infimo livello”. Questo dichiara all’adnkronos la signora Vodret presentando l’ultimo suo parto, la mostra di Moreno Bondi. La signora Vodret, che è donna d’onore, non ha certo una gran memoria. Non ricorda bene, infatti, che il suo predecessore, Claudio Strinati, ha curato e organizzato a Palazzo Venezia molte mostre su grandi artisti del Novecento come Manzù (2003), Afro (2003), Vespignani (2004), Mafai (2005) e tanti altri. La signora Vodret dovrebbe ricordare che Claudio Strinati ha promosso e curato molte mostre anche su artisti contemporanei non del tutto ignobili, come Alessandro Kokocinski (2003), Tullio Pericoli (2004), Franz Borghese (2005), Mirando Haz (2006), Rosetta Acerbi (2006), Oliviero Rainaldi (2006), Patrick Mimran (2007); Julian Schnabel (2007), Giuseppe Modica (2008), eccetera eccetera… Ma la signora evidentemente, che pure è donna d’onore e ha tanto lavorato al fianco del suo predecessore, ritiene doveroso oscurare la memoria e il lavoro di Claudio Strinati, definito più volte da lei “suo maestro”.
Onore al merito e ai meriti della signora Vodret che molti effettivamente riconoscono per avere avuto grande diffusione sulla stampa: concorsi superati brillantemente, una carriera specchiata, mostre di gran qualità.

Allarme MetroC per gli abitanti del Celio…

Allarme per gli abitanti del Celio: prepariamoci a vivere per qualche decennio tra trincee e barricate…
Ci giunge voce di imminenti cantierizzazioni lungo il tracciato della tratta T3 della MetroC. A nulla valgono i pesanti rilievi della Corte di Conti e la mancanza di fondi per portare a termine l’intero tracciato della linea: intanto si installano i cantieri e poi chi vivrà vedrà. Pare, infatti, che sia stata già fatta richiesta di cambiamenti nelle direzioni di traffico al Dipartimento mobilità del comune di Roma, tra via dell’Amba Aradam e via dei Fori Imperiali, per avviare i lavori dei pozzi di compensazione. Pare che alla richiesta di cambiare le direzioni di traffico seguirà, subito dopo Pasqua, la predisposizione effettiva dei cantieri e che una delle zone coinvolte sarà il parco della pace davanti all’ospedale militare. Sembra che via dei Fori Imperiali sarà dimezzata a una sola corsia a doppio senso di circolazione e che, entro un breve intervallo dalle opere di cantierizzazione, si impacchetteranno con tubi innocenti, per ragioni di sicurezza, i monumenti più insigni tra Porta Asinaria e il Colosseo. Pare venga detto, a conforto degli abitanti del Celio, che siano state fatte delle verifiche adeguate di stabilità per gli edifici di civili abitazioni coinvolti dal passaggio della Metro.